El reto

Otro Rollo nace con la intención de ofrecer el kebab que todos conocemos, pero elaborado con ingredientes de calidad y artesanales. La experiencia clásica de un kebab en Málaga, cuidando cada detalle y respetando su esencia.

La marca debía transmitir la cercanía de los negocios familiares de barrio: hamburgueserías, kebabs y camperos, y al mismo tiempo, reflejar el cuidado puesto en los ingredientes frescos y las elaboraciones caseras. Tenía que ser directa, coherente y fácil de aplicar, sin exigir tiempo ni costes adicionales en cada soporte para que pudieran centrarse en su negocio.

El posicionamiento

Tu kebab de siempre, mejor.

Otro Rollo no pretende reinventar el kebab, sino tratarlo como se merece: carne de verdad, verduras frescas y encurtidos caseros, patatas y otros ingredientes preparados en el restaurante y de origen local.

El espacio se inspira en los locales de comida rápida de málaga, conservando elementos reconocibles como el menú, las fotografías o la posibilidad de elegir las verduras en el mostrador, pero eliminando el ruido visual y aportando un acabado más minimalista y elegante. Un lugar familiar pero elevado.

La identidad

La identidad combina la estética de un deli sofisticado de Londres o Nueva York con la cercanía de una cam­perería de barrio malagueña.

Tomamos elementos habituales de estos establecimientos como una mascota o un menú reducido, y los simplificamos en un sistema compuesto por dos colores, dos tipografías, una mascota y un logotipo rotundo y directo. El resultado transmite cercanía, elegancia y cuidado.

Las composiciones se construyen alrededor de la tipografía Buzz, acompañada puntualmente por Superetta para aportar un toque más humano. La mascota, homenajea a los camareros clásicos de Málaga, se encuentra en movimiento y cargando con un kebab para reforzar la naturaleza del local, servicio a domicilio o recogida para llevar.

El resultado

La identidad refleja los mismos valores que el producto: cuidado, atención al detalle y humildad. El packaging aporta valor sin distraer de lo importante ni generar ruido.

La marca funciona como escenario para un kebab de calidad, sin recurrir a una apariencia artificialmente prémium ni justificar precios inflados. Todo permanece fiel a la esencia de Otro Rollo.

Briefing y cimientos

Pola llevaba años dirigiendo producciones, pero sin una marca a la altura. Necesitaba más que un logo: necesitaba un sistema que le permitiera presentarse como una productora, no solo como un freelance. El objetivo: una estructura que pudiera crecer con él y una identidad que reflejara el trabajo que ya estaba haciendo.

Ya tenía el nombre: Balate. Un muro de piedra seca construido para nivelar terrenos en pendiente, la metáfora perfecta para un equipo que gestiona la complejidad de la producción para que el contenido fluya sin fricciones. De ese nombre surgió un briefing creativo claro: precisión, eficiencia y resultados que dan en el blanco.

El posicionamiento

Mapeamos sus fortalezas frente al mercado. Mientras la mayoría de las productoras apuestan por el caos y la espontaneidad creativa, Pola invierte en rigor técnico, planificación, tiempos y recursos, para garantizar el resultado antes de que empiece el rodaje. Esa disciplina se convirtió en el diferenciador. Balate representa el control y la excelencia técnica, con alma. No diferente por el simple hecho de serlo. Simplemente, siempre en el objetivo.

La identidad

El universo visual bebe de los deportes de precisión como el tiro con arco o las carreras de relevos, disciplinas en las que cada decisión previa converge en un único momento decisivo. Un logo que fusiona un globo de media con la forma de una pista y una diana. Un sistema monocromo y monoespaciado, diseñado para la claridad y el impacto. Todo transmite control sin frialdad, estructura sin rigidez.

La web y las redes sociales siguen el mismo principio: que el trabajo lleve la voz. Los proyectos se presentan solo con lo esencial, con la profundidad disponible bajo demanda. Las animaciones gráficas en redes captan la atención sin competir con el metraje. Una sección Journal con fotos de viajes, experimentos y momentos entre rodajes ancla el universo visual y mantiene la mirada afilada.

El resultado

Desde su lanzamiento, Balate funciona como una marca totalmente autosuficiente. Presupuestar, publicar, presentar: todo sistematizado, todo coherente con la marca. Llegaron nuevos clientes, especialmente en el sector de la hostelería. El feedback ha sido constante: profesional, sólido, de confianza. Y Pola ahora puede centrarse en ejecutar su trabajo sabiendo que su marca se esta comunicando con claridad y solidez, sin que tenga que tomar decisiones en cada paso de su comunicación.

El reto

El terreno de la vida sana está lleno de marcas que pecan de tres cosas: demasiado estrictas, demasiado sosas o demasiado calcadas unas de otras. Holaketo tenía el servicio claro, comida keto personalizada en casa, pero le faltaba un mundo de marca que hiciera fácil dar el paso, sin que diera respeto. El encargo: concepto, narrativa, identidad y un sistema de packaging para gente que quiere cuidarse sin sentirse presionada, juzgada ni agobiada.

La estrategia

Nada de vender la transformación a golpe de presión, disciplina o prisas. Aquí la marca celebra lo importante: decidir empezar. Lo montamos todo sobre tres ideas, comodidad, confianza y cercanía, para que el keto deje de parecer una dieta de castigo y se note como lo que es: una forma sencilla y flexible de ir hacia una rutina más sana.

La identidad

La identidad parte de un minimalismo con raíces. Composiciones limpias, neutros cálidos, una tipografía con carácter y algún detalle ornamental medido, todo para construir un mundo que suena antiguo sin caer en lo nostálgico, elegante sin pasarse de decorativo. En el centro, la bestia alada hace de guardiana: fuerte, tranquila, protectora. Es la marca convertida en guía entre el oficio, la historia y el espacio.

El resultado

Lo que sale de aquí es una identidad completa para un servicio de comida keto a domicilio que no se parece a lo de siempre en el mundo de la vida sana. Holaketo convierte el primer paso en algo menos cuesta arriba y mucho más apetecible, y le da a la gente una puerta de entrada amable a cuidarse, con una comida que se amolda a su día a día.

Objetivo

Palais des Vents nació de una ambición delicada: crear objetos decorativos y muebles artesanales con la presencia del arte, sin volverse distante, ornamental o excesivamente preciosista. El reto consistía en dar forma a una marca capaz de conectar dos mundos —la profunda creatividad del artesano y la mirada refinada del diseñador de interiores—, dotando a cada pieza de suficiente significado, carácter y valor para transformar los espacios que habita.

Estrategia

Construimos la marca en torno a la idea de conexión. Palais des Vents tiende un puente entre la profundidad creativa del artesano y el sentido del espacio del diseñador de interiores, transformando piezas artesanales en objetos de atmósfera y carácter. La dirección estratégica se alejó del lujo evidente hacia una forma más silenciosa de elegancia: cuidada, honesta y profundamente material.

Identidad

La identidad tiene sus raíces en un minimalismo ancestral. Composiciones limpias, neutros cálidos, tipografía firme y sutiles detalles ornamentales crean un universo que se siente antiguo pero no nostálgico, elegante pero no decorativo. En su centro, la bestia alada actúa como figura guardiana: fuerte, serena y protectora, encarnando el papel de la marca como guía entre el oficio, la historia y el espacio.

Aplicación

A lo largo del sistema, cada pieza se trata a la vez como objeto y como portal. La fotografía sitúa los productos en contexto preservando su presencia escultórica. Texturas, historias de colección y composiciones refinadas añaden profundidad sin excesos. La marca se convierte en un entorno flexible, similar a una galería, capaz de presentar objetos artesanales, muebles y colaboraciones con el mismo grado de cuidado.

Resultado

Palais des Vents se presenta hoy como un estudio distintivo de piezas decorativas y muebles artesanales, con un lenguaje lo suficientemente sólido como para sostener futuras colecciones, colaboraciones y su crecimiento en Europa. La marca ofrece a sus objetos un mundo más amplio al que pertenecer, definido por la elegancia, el oficio, la atmósfera y una distinción silenciosa.

Briefing

Jesús quería crear una agencia de movimiento que hiciera las cosas diferentes. Desde dentro de la industria veía el injusto trato a bailarines, coreógrafos y equipo implicado por parte de agencias y productoras, y sintió que debía cambiar las cosas. Blackout hace referencia al apagón entre actos, el momento desde el cual se realiza el cambio.

Estrategia de marca

Nos apoyamos en el concepto de apagón escénico, desde esa oscuridad el equipo se mueve, transforma, crea un nuevo escenario. Blackout se apoya en la idea de «Show, don’t tell» para crear el cambio, no vale solo con hablar, también hay que actuar. El contenido de texto debe ser mínimo y directo, dejando que el trabajo hable por si sólo mediante fotografía y vídeo.

La identidad

Usamos un negro suave acompañado de gris, blanco y lila. El gris sobre negro reduce el contraste, aumentando la sensación de oscuridad y elegancia, el lila rompe la paleta y aporta suavidad y cercanía. Las tipografías son Resial condensed y acumin en sus diversas variables, Resial es sólida, moderna y solemnte, y la variedad de pesos y estilos de Acumin nos permite generar dinamismo mediante el uso de diferentes anchos y angulaciones. El tratamiento de la fotografía es clave, blanco y negro de bajo contraste, con textura, generando efecto negativo para desvelar lo que se encuentra oculto, viendo las cosas de una forma diferente.

El resultado

Una marca que permite desplegar todo el talento del equipo sirviendo como base para el vídeo y la fotografía de su elenco de bailarines y directores. La identidad refuerza la idea de blackout y genera interés, cuidado y rotundidad, el firme minimalismo inspirado en los fanzines reivindicativos sirve de marco para un movimiento que busca cambiar lo establecido, no sólo desde la lucha, sino desde el ejemplo.